Si todavia no estais convencido en adquerir un coche 100% eléctrico, el coche hibrido enchufable con motores dual, térmico y eléctrico, y almacenamiento Litio, representa una buena alternativa. A continuación, os indicamos los pros y contras del vehiculo hibrido enchufable, frente al 100% eléctrico:
Ventajas del vehículo híbrido enchufable (PHEV) frente al 100% eléctrico (EV)
- Mayor autonomía: Un PHEV combina un motor eléctrico y uno de combustión, lo que permite recorrer distancias mucho mayores que los vehículos eléctricos puros. Si la batería se agota, el coche puede seguir utilizando el motor de gasolina, eliminando la “ansiedad por la autonomía” típica de los EV.
- Flexibilidad de recarga: Los PHEV pueden funcionar tanto con electricidad como con gasolina, por lo que no dependen únicamente de la infraestructura de recarga. En zonas con poca disponibilidad de estaciones de carga, un híbrido enchufable puede continuar utilizando su motor de combustión.
- Ahorro en trayectos cortos: Para viajes cortos, un PHEV puede funcionar solo con electricidad, lo que proporciona los beneficios de un coche eléctrico sin consumir combustible. Esto es ideal para desplazamientos diarios en ciudad.
- Menor dependencia de la red eléctrica: Los PHEV no necesitan estar constantemente conectados a la red para funcionar, lo que les permite ser más prácticos en regiones donde la infraestructura eléctrica es menos robusta o en situaciones de cortes de energía.
- Menores tiempos de recarga: Dado que las baterías de los PHEV suelen ser más pequeñas que las de los EV, los tiempos de recarga son más cortos. Esto facilita la carga en estaciones convencionales y permite aprovechar al máximo las paradas cortas.
Desventajas del vehículo híbrido enchufable (PHEV) frente al 100% eléctrico (EV)
- Menor sostenibilidad: Aunque los PHEV son más eficientes que los vehículos de combustión, no son tan ecológicos como los EV, ya que siguen emitiendo gases contaminantes cuando se usa el motor de gasolina. Los vehículos 100% eléctricos son más limpios y contribuyen mejor a reducir la huella de carbono.
- Mantenimiento más complejo: Los PHEV tienen un sistema dual que combina el motor eléctrico y el de combustión, lo que puede resultar en un mantenimiento más costoso y complicado que el de un coche 100% eléctrico, que tiene menos componentes mecánicos.
- Consumo de combustible en trayectos largos: En viajes largos, cuando la batería se agota, el PHEV utiliza el motor de combustión, lo que implica volver al consumo de combustible. Un coche eléctrico, en cambio, sigue funcionando con energía eléctrica siempre que pueda recargarse.
- Precio elevado: Los PHEV suelen ser más caros que los coches híbridos convencionales y en algunos casos también más caros que los eléctricos, debido a la complejidad de tener dos sistemas de propulsión diferentes.
- Batería más pequeña: Los PHEV tienen una batería más pequeña que los vehículos eléctricos puros, lo que limita su autonomía en modo 100% eléctrico. Esto significa que, a diferencia de los EV, los PHEV pueden necesitar depender del motor de combustión con más frecuencia en trayectos largos.
En resumen, los PHEV ofrecen mayor flexibilidad y autonomía en situaciones en las que la infraestructura de recarga es limitada, pero los vehículos 100% eléctricos son más sostenibles, requieren menos mantenimiento y son más eficientes a largo plazo en términos medioambientales. La elección entre ambos depende del uso que se les quiera dar y de la disponibilidad de infraestructura de carga.
Motores dual (Termico a la izquieda, y Electrico a la derecha) del constructor KIA SPORTAGE en su version Kia hibrido enchufable PHEV con 60 kms. de autonomia eléctrica y unos 550 kms de autonomia con gasolina.




